El estudio analizará durante 18 meses el potencial de este material orgánico para mejorar la fertilidad y el contenido de carbono de los suelos olivareros dentro de las líneas de investigación del proyecto europeo Soil O-Live.
El Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva (INUO) de la Universidad de Jaén ha puesto en marcha, junto a Genia Bioenergy, una nueva línea de investigación destinada a evaluar el potencial agronómico de la fracción sólida del digerido procedente de plantas de biogás como enmienda orgánica para el suelo del olivar. La colaboración se desarrollará durante los próximos 18 meses y permitirá ensayar esta solución en fincas experimentales del proyecto europeo Soil O-Live.
El acuerdo entre ambas entidades persigue ofrecer una respuesta a uno de los principales desafíos del olivar mediterráneo: la escasez de materia orgánica en los suelos. La investigación analizará si este material, resultado del proceso de digestión anaerobia empleado en las plantas de biogás, puede contribuir a restaurar el carbono orgánico y mejorar la fertilidad del suelo, impulsando al mismo tiempo un modelo de economía circular que permita revalorizar residuos agroganaderos y reincorporarlos al sistema productivo.
Durante la presentación del proyecto, la directora de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad de Jaén, Carmen Martínez García, destacó el compromiso de la institución con la transferencia del conocimiento y la innovación aplicada. En este sentido, señaló que este acuerdo permitirá desarrollar investigación orientada a la optimización de procesos bioenergéticos y a la valorización de sus productos, un ámbito estratégico para avanzar hacia una agricultura más sostenible.
Por parte de Genia Bioenergy, el responsable del área Agro, Víctor Díaz Portellano, explicó que el objetivo es demostrar el valor del digestato como fuente de materia orgánica capaz de mejorar la estructura y la fertilidad del suelo. Asimismo, recordó que, tras los resultados obtenidos en cultivos herbáceos y gracias a la colaboración con el proyecto Soil O-Live, se consideró oportuno iniciar estos ensayos en olivar para evaluar tanto la respuesta del suelo como del cultivo. Además, subrayó que el diseño experimental permitirá demostrar que se trata de un material seguro, sin efectos contaminantes ni impactos negativos sobre el desarrollo de las plantaciones.
El investigador principal del proyecto y profesor de Ecología de la Universidad de Jaén, Antonio Manzaneda, destacó que esta investigación pretende poner de manifiesto el valor añadido que aporta la valorización energética de los residuos orgánicos. "No estamos haciendo nada nuevo; la materia orgánica que antes volvía directamente al campo ahora pasa previamente por una planta de biogás, genera energía renovable y regresa al suelo con mejores propiedades", explicó.
Manzaneda resaltó además que el digerido utilizado presenta importantes ventajas agronómicas al tratarse de un material estabilizado, con menor fitotoxicidad y prácticamente sin olor, características que facilitan su utilización agrícola y contribuyen a mejorar la aceptación social de este tipo de enmiendas. En este sentido, recordó que la mejora de la calidad de los suelos constituye uno de los grandes retos del olivar mediterráneo y una de las principales líneas de trabajo del proyecto europeo Soil O-Live.
Los ensayos comenzarán el próximo mes de septiembre en distintas fincas de olivar incluidas en el proyecto europeo, donde el equipo investigador dispone de información previa sobre las características de los suelos y los sistemas de manejo. El estudio contemplará explotaciones de olivar tradicional e intensivo y realizará un seguimiento continuado de indicadores de salud del suelo, entre ellos la respiración basal, los flujos de carbono y agua, la actividad microbiana mediante el sistema MicroResp®, la densidad aparente, el contenido de carbono y diversos parámetros fisicoquímicos, además de evaluar la respuesta productiva del cultivo.
Antes de su aplicación, todo el material aportado por Genia Bioenergy será sometido a los correspondientes análisis para verificar que cumple los requisitos establecidos por el Real Decreto 1051/2022 sobre nutrición sostenible en los suelos agrarios, garantizando así su seguridad y calidad.
La investigación estará dirigida por el profesor Antonio José Manzaneda Ávila, del Departamento de Biología Animal, Vegetal y Ecología de la Universidad de Jaén, junto al profesor Julio Antonio Calero González y personal técnico del INUO y de la Universidad de Jaén. Por parte de Genia Bioenergy, el proyecto será coordinado por Víctor Díaz Portellano y supervisado por Bernat Chuliá Peris, director de Proyectos y Desarrollo de la compañía.
Con esta nueva colaboración, el Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva continúa reforzando su actividad investigadora en torno a la salud del suelo y la sostenibilidad del olivar, impulsando soluciones innovadoras que favorezcan la transición hacia modelos de producción más eficientes, resilientes y respetuosos con el medio ambiente.
Fuente: Diario Digital UJA