
El proyecto LIFE Comp0live adscrito al Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva (INUO) de la Universidad de Jaén, ha sido recientemente reconocido por su labor en innovación y economía circular, reforzando aún más su impacto en la valorización de los residuos del olivar.
LIFE Comp0live es una iniciativa cofinanciada por el programa LIFE de la Unión Europea que tiene como objetivo transformar los residuos de poda del olivar en materiales sostenibles de alto valor añadido. En este sentido, el proyecto ha desarrollado biocomposites reforzados con fibras de poda de olivo que pueden ser utilizados en aplicaciones industriales como componentes para el sector del automóvil, mobiliario urbano y doméstico, sustituyendo así materiales de origen fósil por alternativas más respetuosas con el medioambiente.
El proyecto LIFE Comp0live ha sido galardonado en los “XIII Premios Implicación Social del Foro de los Consejos Sociales de las Universidades Públicas de Andalucía” por su proyección tecnológica, gracias a la amplia difusión desempeñada en diferentes foros de innovación y transferencia de conocimiento, destacando su contribución a la economía circular y al desarrollo sostenible. De hecho, en multitud de eventos especializados del sector, los responsables del proyecto han presentado avances y prototipos, con el fin de mostrar la viabilidad técnica de los materiales desarrollados y su potencial industrial.
El galardón ha sido entregado a la investigadora del INUO y Catedrática en el Área de Ciencias de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica por la Universidad de Jaén, María Dolores La Rubia García. En su discurso ha señalado que “este premio pone en valor algo que para nosotros es clave: la investigación sólo tiene sentido cuando genera impacto real. En nuestro caso, trabajamos para transformar la poda del olivo en materiales compuestos sostenibles con aplicaciones en sectores como la automoción o el mobiliario urbano, contribuyendo a la economía circular y a la reducción de emisiones”. Además, ha resaltado que nada de esto sería posible sin el trabajo en equipo, la colaboración universidad-empresa y el apoyo de todas las entidades implicadas del sector tecnológico y agrícola, lo que ha permitido combinar el conocimiento científico y su aplicación en la industria.
Finalmente, ha agradecido a iniciativas como esta por darle visibilidad a los nuevos modelos de negocio sostenibles que permiten reducir la huella ambiental del sector oleícola, generando valor añadido al sector agrario e industrial, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con las políticas europeas de economía circular.