La Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva (ORIVA) conmemora su décimo aniversario tras una década dedicada a impulsar la investigación, la divulgación y la sostenibilidad en torno al Aceite de Orujo de Oliva, un producto saludable con origen en el olivar. Esta labor ha contribuido a fortalecer y dar visibilidad al sector orujero, y consolida las bases para seguir ampliando su presencia y reconocimiento en el mercado español.
La producción de Aceite de Orujo de Oliva constituye un modelo de sostenibilidad basado en el aprovechamiento integral del orujo graso húmedo (OGH), del que se obtienen aplicaciones con valor energético (biomasa), agrícola (compost y fertilizantes), sanitario (extractos ricos en compuestos fenólicos como el hidroxitirosol) y alimentario (Aceite de Orujo de Oliva). ORIVA trabaja, por otra parte, en el desarrollo de una certificación ambiental específica para el Aceite de Orujo de Oliva destinado a su comercialización, con el objetivo de ofrecer al consumidor un producto final con criterios verificables de sostenibilidad y mayor transparencia.
«ORIVA celebra diez años de trayectoria agradeciendo a quienes han acompañado su crecimiento y, al olivar, motor de sostenibilidad y riqueza para nuestros territorios. Estamos preparados para seguir avanzando, profundizando en la valorización y el impulso del consumo del Aceite de Orujo de Oliva para que llegue a más hogares, dentro y fuera de nuestras fronteras«, señala el presidente de ORIVA, José Luis Maestro Sánchez-Cano.
Partimos de la materia prima, el orujo graso húmedo o alpeorujo, compuesto por el agua, la piel, el hueso y el aceite restante tras la molturación de la aceituna. Gracias a un proceso sostenible de extracción, se recupera el aceite restante, después se refina y, por último, se encabeza o mezcla con una proporción de aceite de oliva virgen extra o aceite de oliva virgen.
Un proceso que confiere muchas de las propiedades diferenciales del Aceite de Orujo de Oliva: un aceite de gran calidad nutricional y rendimiento insuperable.
Valor medioambiental del Aceite de Orujo de Oliva
Detrás del Aceite de Orujo de Oliva hay mucho más que un producto alimentario único. Durante su producción, el sector orujero realiza una gran labor medioambiental, ejemplo de economía circular y residuo cero. Si de la aceituna, el 20% es aceite de oliva, el 80% restante es alpeorujo u orujo graso húmedo. Este tiene una vida útil gracias al sector orujero que lo transforma en distintos productos de valor haciendo sostenible toda la actividad olivarera.
Valorización 100% de la aceituna
El adecuado tratamiento del orujo graso húmedo o alpeorujo permite que la mayor parte, un 60%, se evapore en forma de agua. El resto da lugar a valiosas aplicaciones alimentarias, energéticas, medioambientales y sanitarias.
- Aplicaciones alimentarias: en torno a un 2% es el aceite de orujo crudo que dará lugar al Aceite de Orujo de Oliva.
- Aplicaciones energéticas: aproximadamente, un 38% del orujo graso húmedo se convierte en biomasa, principalmente en forma de orujillo y hueso de aceituna, usada como fuente de energía tanto para el autoconsumo como para su comercialización. La industria orujera ha implantado el uso de energías renovables como la generación de biomasa del olivar o la cogeneración con gas natural.
- Aplicaciones medioambientales: fertilizantes químicos y compost para el abonado de suelos y cultivos.
- Aplicaciones sanitarias: la industria consigue además la extracción de otros compuestos de alto valor añadido con aplicaciones nutricionales y cosméticas, muy apreciadas por la industria farmacéutica, como los fenoles o el hidroxitirosol.