
La innovación es una cuestión clave para la competitividad y viabilidad en cualquier sector; sin embargo los desafíos a los que se enfrenta actualmente el olivar posiciona a la innovación como un elemento absolutamente fundamental para su sostenibilidad, tanto desde el punto de vista ambiental, como económico.
Los datos de producción de las dos últimas campañas muestran un escenario preocupante, que deja entrever las potenciales consecuencias devastadoras que el cambio climático puede traer al olivar. Además, el reto del relevo generacional y las exigencias nominativas sobre el impacto ambiental, conservación de suelos y biodiversidad contribuyen a conformar un retrato de elevada incertidumbre para el olivar y los aceites de oliva.
Herramientas de mejora
En este contexto, las nuevas técnicas de manejo sostenible, la agricultura de precisión, la inteligencia artificial y el internet de las cosas (IoT) se erigen como herramientas para mejorar la eficiencia del olivar y reducir su impacto ambiental. La aparición de nuevos sensores y técnicas avanzadas de calibración basadas en aprendizaje profundo, así como los sistemas expertos, pueden mejorar el proceso de elaboración de los aceites de oliva vírgenes, permitiendo alcanzar mayor rentabilidad por la vía de una mayor eficiencia en la extracción y un mejor aprovechamiento a la calidad del fruto procesado. Por otro lado, la innovación en el aprovechamiento de los subproductos constituye otra vía para mejorar la rentabilidad del olivar, abriendo nuevas fuentes de ingresos que, además, posibilitan mejorar el impacto ambiental del cultivo. Por último, la innovación en la comercialización de los diferentes aceites de oliva, con la búsqueda de nuevas propuestas de valor para los consumidores y potenciales nuevos mercados, también constituye una amplísima avenida en la que avanzar hacia la sostenibilidad.
La multitud de convocatorias para la financiación de proyectos de innovación que tienen estos temas como ejes principales de interés da cuenta de la relevancia capital otorgada por las diferentes administraciones públicas a estos aspectos. Esta asignación de prioridades por parte de las administraciones supone una oportunidad única para impulsar de manera definitiva la adopción de los proyectos de innovación en colaboración entre empresas y organismos públicos de investigación como una herramienta fundamental para el avance del sector. Este tipo de proyectos permiten a las empresas acometer desafíos que en solitario serían difíciles de encarar, facilitando tanto aspectos económicos como técnicos y operativos. Por un lado, la financiación recibida en concepto de subvención permite disminuir sensiblemente los recursos propios dedicados al proyecto. Por otro, la participación de investigadores con experiencia previa en este tipo de proyectos facilita la planificación de las tareas a realizar y permite la transferencia de conocimientos y resultados de investigación entre estos y la empresa.
Pablo Cano Marchal, secretario del Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva de la Universidad de Jaén (INUO), afirma que en los últimos años se han llevado a cabo diferentes proyectos de investigación y transferencia en colaboración con multitud de actores del sector sobre muchas de estas líneas de innovación. Estos proyectos muestran el compromiso del Instituto para impulsar la innovación y transferir los resultados de investigación al sector productivo, de manera que esta investigación no se reduzca únicamente a artículos científicos publicados, sino que repercuta de manera directa y decisiva en la transformación del sector por la vía de la innovación.

Así, el proyecto LIFE Comp0live, financiado con fondos europeos, ha trabajado en el desarrollo de plazas para vehículos de Ford y mobiliario fabricadas con plásticos mejorados a partir de poda de olivar. También financiados con fondos europeos son el proyecto ARTOLIO, centrado en ayudar a pequeños productores a mejorar la calidad en la producción de AOVEs mediante la incorporación de la innovación en el proceso.
El proyecto SOIL O-live, que tiene como objetivo estudiar la salud de los suelos de olivares mediterráneos y establecer estrategias para su cuidado y regeneración, y que en su primer año ha analizado más de 5.200 muestras de suelo; y los proyectos LIFE Olivares Vivos, enfocado hacia la recuperación de la biodiversidad del olivar y la creación de valor mediante su certificación, y PRIMA-SUSTAINOLIVE, centrado en diferentes aspectos de la agroecología y la sostenibilidad en el olivar. El éxito de estos proyectos queda reflejado en la concesión de dos nuevos proyectos, Olivares Vivos + y OLIVER para continuar con la investigación y transferencia en estos temas. También se ha participado en proyectos de las diferentes convocatorias de grupos operativos, tratando temas de máximo interés y potencial de transferencia como la estimación del estado nutricional del olivo empleando imágenes multiespectrales tomadas por drones, el empleo de sensores de visión por computador para estimar la calidad del fruto recibido en almazara, la captura de carbono y el análisis de su huella en el olivar, y la predicción temprana de la cosecha.
La innovación es un aspecto indispensable para el futuro del olivar y los proyectos en colaboración son una magnífica herramienta para impulsarla. Los ejemplos expuestos ilustran la pluralidad de temas abordados por el INUO y la gran diversidad de convocatorias a las que acudir para presentar una propuesta y recibir financiación. Esperamos que sirvan como invitación para la creación de nuevos consorcios para la presentación de propuestas de proyectos que permitan facilitar la innovación de las empresas del sector.