
El proyecto europeo ‘LIVINGSOILL: Healthy Soil to Permanent Crops Living Labs’ tiene como objetivo establecer una red compuesta por cinco ‘Living Labs’ situados en España, Portugal, Francia, Italia y Polonia que servirán como plataformas de colaboración multidisciplinares para co-diseñar, co-desarrollar y aplicar soluciones que fomenten la conservación y restauración de la salud del suelo en plantaciones de cultivo leñoso.
En el caso de Andalucía, el consorcio ‘Living Lab Andaluz’ está coordinado por la Universidad de Jaén donde participan investigadores/as del Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva (INUO), junto con 10 socios que representan tanto administraciones públicas como entidades privadas con una gran trayectoria en el sector oleícola, como son la Diputación Provincial de Jaén, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, IFAPA, CITOLIVA, Olivarum (Fundación Caja Rural de Jaén), JAENCOOP, NUTESCA, Cooperativas Agro-Alimentarias de Andalucía e INFAOLIVA. La finalidad es que esta red preestablecida se amplíe para consolidar nuevos modelos de negocio e incrementar el impacto económico y social sobre el olivar andaluz.
El coordinador del ‘Living Lab Andaluz’, Juan Manuel Jurado Rodríguez, señala que “este proyecto es una oportunidad para la creación de sinergias sólidas y permanentes en aras de incentivar el sector del olivar en Jaén y Andalucía mediante la revalorización del suelo y del conjunto de coproductos necesarios para su conservación. Por otro lado, la Universidad de Jaén, que integra la participación de más de 30 miembros de 8 grupos de investigación señeros en el sector del olivar y las nuevas tecnologías, junto con el resto de socios del consorcio representan una alianza con una alta capacidad de innovación y transferencia de los resultados a la sociedad jienense y andaluza.”
‘LIVINGSOILL’ está conformado por 50 socios de 6 países, con una financiación global de 12 millones de euros, de los cuales 2 millones de euros son destinados a la provincia de Jaén, que supone un inversión con un período de ejecución de 4 años y medio. Con ello, se pretende contribuir a la mejora general del suelo y a la resiliencia medioambiental en explotaciones agrarias relacionadas con el olivar, viñedos, avellanos, almendros y manzanos, a través del desarrollo de soluciones innovadoras adaptadas al cultivo con mayor impacto regional en cada zona objeto de estudio. Así pues, se establece un eje transversal en todas las regiones y cultivos basado en el uso de soluciones tecnológicas sostenibles con las que se puedan generar mayores ratios de beneficios y sostenibilidad en las explotaciones agrícolas. Además, la implantación de alternativas regionales en cada uno de los ‘Living Lab’ permitirá potenciar su adaptación y aplicación en otros cultivos teniendo en cuenta las condiciones climáticas y agrícolas a las que se encuentran expuestas cada territorio.