
El Consejo Oleícola Internacional (COI) ha creado un área de trabajo estratégica centrada en el balance de carbono del olivar. De esta forma, contribuye en el desarrollo de marcos metodológicos y políticos que permitan alcanzar los objetivos climáticos establecidos por las Naciones Unidas. Además, este diseño va a proporcionar a sus Estados Miembro herramientas reconocidas, validadas y de fácil manejo para los usuarios.
Dentro del área de trabajo se ha desarrollado un taller internacional titulado “Balance de carbono del sector olivarero: parte de la solución contra el cambio climático” celebrado en la Sede del COI en Madrid del 17 al 19 de octubre y con la posibilidad de asistir por videoconferencia. Este encuentro ha permitido reunir a expertos con intereses conjuntos en la evaluación del balance de carbono, la eliminación de CO2, los mercados de créditos de carbono,… a fin de analizar la posibilidad de crear una plataforma que permita reflexionar sobre estas cuestiones.
Durante la jornada los participantes han intercambiado experiencias y han reflexionado sobre la posición del sector del aceite de oliva y las aceitunas de mesa en lo referente a su contribución en la consecución de los objetivos de ‘neutralidad de CO2’, con objeto de evaluar la situación actual en busca del beneficio para el olivar. Además, al panel de expertos se le planteó la cuestión de si es posible desarrollar una metodología para evaluar el balance de carbono y se obtuvo como respuesta promedio 3,53/5, lo cual, se puede extrapolar a que sí existe un consenso.
Por otra parte, el grupo de expertos definió las principales prioridades identificadas para este trabajo que son: considerar cómo establecer criterios básicos para el sector olivarero; desarrollar una metodología para evaluar el balance de carbono del olivar; definir un modelo de capacidad de absorción de CO2 en olivar; y considerar cómo adaptar los criterios de calidad (cuantificación, adicionalidad, almacenamiento a largo plazo, sostenibilidad) al sector oleícola.
De hecho, más del 90% de los participantes consideró que el COI debería proporcionar metodologías y herramientas sólidas basadas en la evidencia científica y facilitar el acceso a estas herramientas; e incluso, más del 80% determinó que es el organismo más apropiado para definir las pautas a seguir en el futuro mercado de créditos de carbono del olivo.
En definitiva, el sector del olivar tiene una gran oportunidad para apostar por su rentabilidad, por ello, el objetivo es que la sociedad asocie el olivar al concepto íntegro de sostenibilidad, siendo una estrategia eficaz contra el cambio climático: “El aceite de oliva es bueno para la salud y para el medio ambiente”.